8.9.11

El sol y la luna se fundieron sin miedo en tus ojos, y para encender a esos ojos el pecado es el que mas te ayuda.
Le agradezco a mi santo, el de los que no se creen ninguna, por haberme engañado otra vez y dejarme a tus pies como un ciego que busca y encuentra, después de perderse hasta
 e n l o q u e c e r.

Sería una real pena no volver a tocarte otra vez.

~Callejeros~
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario